Mostrando entradas con la etiqueta Wood Green. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Wood Green. Mostrar todas las entradas

viernes, 29 de enero de 2010

Y por fin, llamaron.

El día de hoy se presentaba tan monótono y desesperante como cualquier otro. El plan? Patearme Londres una vez más para ver cómo desconocidos se pasan mi currículum (cien veces reformado) por el forro deEn esas estaba, concretamente en un cine de Leicester Square (pensé: oye, no estaría mal poder ver pelis gratis en el curro) cuando, haciendo cola, oigo que suena un móvil. Era mi móvil, pero estoy tan poco acostumbrado a que suene que ni siquiera lo reconocía. Número privado. Opté por ser profesional: hello?

Era Michael, tenía mi currículum en mano, y me decía algo de que iban a abrir un no sé qué en Wood Green (mi zona). Me preguntaba cuándo era lo antes posible que podíamos quedar.

Doce paradas de metro más tarde, yo corría a casa a mirar en Google Maps qué puñetas había en el código postal que el tal Michael me había dado. Cuando en mi pantalla apareció una rotonda solitaria quise que me tragara la tierra. Mi única llamada de respuesta a cincuenta currículums en doscientos establecimientos de Londres y voy y no pillo el sitio??? Sería mejor ir haciendo la maleta (o cargando el arma).
Cuando me calmé, vi que esa rotonda estaba muy cerca del centro comercial y mi zona residencial. Esto no era de mucha ayuda dado que he podido dejar mi currículum en una decena de sitios ahí. Y luego pensé. Iban a abrir un no sé qué en Wood Green. No sería que lo acababan de abrir?? Lidl.

Allí me planté a las cuatro menos diez de la tarde. Había empezado a nevar fuera. Cuando me preguntaron si mi cita era la de las cuatro, respiré aliviado; finalmente iba a tener mi primera entrevista. Y no fue muy mal. Mi currículum estaba en la mesa con "tick" de aprobación marcado en fucsia. A Michael se le entendía perfectamente y aquello de que yo viviera tan cerca parece que le gustó bastante (no habría excusas de tráfico ni transporte público).
Hemos quedado en que me avisará cuando terminen con todas. Yo he vuelto a casa sonriendo y sin poder evitar hacerme ilusiones de cómo sería trabajar a tres minutos de casa en Lidl. Quién me lo iba a decir...

viernes, 22 de enero de 2010

Introducing Mr. Flint

Está claro que mis amigos sois mucho más positivos que yo, incluso en dadas situaciones... Como que haya una rata en mis paredes.

Nicomedes Sanz: No seas tímido, haz por conocerlo
Ayer a las 23:46 ·

Angeles García: Si te sirve de algo... yo creo que tengo pelusas debajo de mi cama más grandes que ese bicho que andurrea por tus paredes!!! Aunque cierto es que hacen menos ruido...
Ayer a las 23:57 ·

Antonio David García Pérez: son seres vivos con clase.... hazle unas fotos.....
Hace 20 horas ·

Adela Sanz: acabo d leer todo esto, oye q no pasa nada, yo duermo con un hamster!!!
Hace 4 horas ·

Alvaro Sanchez Martinez: mira adela, eso es como decirte yo que duermo con un caimán y tú decirme que cuidas tortugas en una pecera!
Hace 4 horas ·

Adela Sanz: ajajajajajjajaj pues entonces piensaqeee...en asia usan las ratas para detectar bombas anti personas, no son tan horribles!
Hace 4 horas ·

Alvaro Sanchez Martinez: oh, perfecto, podría ser peor: podría ser una bomba anti-persona... Desde luego, yo pensaba que yo era positivo, pero ya veo que vosotros me ganáis!
Hace 4 horas ·

Maria Camino De Leyva: oye que los ratones/ratas tampoco son pa tanto... NO TE VAN A COMER!! una vez que te acostumbras a su "ronroneo" no es para tanto, pero si te sirve de algo, para que no entren en la casa dejar la tapa del WC siempre bajada y con peso encima, y comprar veneno y lo poneis por donde creais que puede salir!!!

Adela Sanz: noo! lo q digo es q tienes q verlas como unas heroínas!!! ORGULLO DEBERÍAS SENTIR DE QUE TE HAYAN ELEGIDO!!!
Hace 4 horas ·

Maria Camino De Leyva: ¿no has visto la pelicula de ratatuille?? jaja
Hace 4 horas ·

Alvaro Sanchez Martinez: es cierto lo que estoy leyendo maría... su ronrroneo, la tapa del wc, veneno! Desde luego sabes cómo dar ánimos! xD
y por cierto, no vivo en una película de disney; qué más quisiera...
Hace 3 horas ·

Pilar Gomez Angulo: ...Yo creo que será la casa espia de gran hermano. Te estan vigilando.


Así que he optado por haceros caso. Aquí os presento a Mr. Flint:


Mr. Flint es ya una rata mayor. Luchó en Vietnam como detector de bombas antipersonas y por ello perdió una garra de la pata inferior derecha.Mr. Flint es tan duro que una vez se comió un gato, y desde entonces ronrronea cuando duerme. Es espía secreto de la reina de Inglaterra, y sale muy temprano cada mañana a investigar a los chinos y asiáticos en general que viven en Londres, pues tiene la sospecha de que traman algo, y que tanta tienda forma parte en realidad de un malévolo plan para conquistar el mundo.
Cuando anochece vuelve a casa por su escondite secreto, suelta su sombrero en el perchero y se amarra el delantal. Es entonces cuando prepara su plato favorito: pisto, que aprendió cuando estuvo en Francia.
Mr. Flint ha escogido vivir aquí porque le gustan los cereales que yo ceno por las noches. Como no tengo platos ni cubiertos, me los tomo en la cama. Primero tomo los cereales y después doy el sorbo a la leche, así que de vez en cuando se me cae alguno al suelo. Entonces el señor Flint aprovecha cuando yo salgo para ir a por ellos y volverse a meter en su escondrijo. Él y yo buscamos lo mismo cada día cuando llegamos a esta casa, paz y tranquilidad. Así que no nos molestamos el uno al otro.



Va a ser cierto que se le quita hierro al asunto si lo ves como una película de dibujos...

La última puerta del fondo


Y es que cada día cuando entro por la puerta de mi casa siempre me encuentro lo mismo: en el silencio y soledad que (aparentemente, espero) reina, el primer pasillo que conduce a la escalera, oscuro; la zona de la escalera, encendida; todas las puertas (la mía es la del fondo), cerradas. Me da la sensación siempre de que estoy entrando en un decorado de película, y siendo más específico, mi puerta, tan sola y reinante allá en lo alto de la escalera me recuerda a la puerta de la habitación de El exorcista.

Lo más duro de todo es que, igual que la pequeña Regan, conmigo también convive un ser. No, no es Satanás, aunque tiene el don de ser invisible (al menos a simple vista) y es silencioso cuando quiere. Habita dentro de las paredes. ¿Qué es?


Una rata!! Qué pensará mi familia cuando lea esto... Dónde creerán que vivo! Aunque llamo a la calma porque si el bichejo no posee también el don de traspasar las paredes, no creo que haya de qué preocuparse. Pero sí, anoche le dio por hacer ruiditos dentro de la pared y darse así a conocer.
Aquí os presento también mi cocina. Es amplia, como podéis ver, aunque como para no serlo, si hay cinco habitaciones en la casa!


Hoy tenía una cita con Chiqui, otra conocida más en Londres. No había caído en ella hasta hace unos días. La sobrina de mi tío por parte de madre lleva en la ciudad diez años, y también empezó de cero. Me ha invitado a comer (comer en condiciones, por fin de nuevo) junto al puente de la torre y hemos estado charlando mucho. Me ha corregido mis currículums, me los ha puesto monos y me ha imprimido un buen tocho. Desde luego algo así es de agradecer. Hemos quedado el domingo para ir a Notting Hill.
Y de regreso a casa he vuelto a pasar por el stand de promoción de Fairy que hay en el camino y donde te dan muestras del nuevo detergente. Yo ya tengo para nueve lavados! La negrita dirá que tengo más morro que ropa para lavar! pero qué le vamos a hacer! Hay que sobrevivir.

miércoles, 20 de enero de 2010

Bienvenidos al 183 de Hornsey, London


Pasen y vean: cama de mi tamaño a la derecha, escritorio con silla agujereada por quemaduras de cigarros al fondo, y en ambos testeros, amplias ventanas para apreciar el paisaje exterior.


Esta es mi habitación en Wood Green, zona 3 en Londres. A 25 minutos con la línea directa hasta Piccadilly Circus (no se hacen muy pesados). Y en cuanto al personal que recorre estos pasillos, he conocido a una australiana (que no he vuelto a ver), a un japonés y a su japonesita (tan perdidos como suelen estar los japoneses), y un ser muy extraño que salió de la ducha y que tenía toda la pinta de un Oompa-loompa.
Aquí es donde vendrán a descansar mis huesos cada noche después de patearme Londres. Como hoy, que he ido a repartir por ahí los veintitantos currículums que el simpático recepcionista del último hotel tuvo la amabilidad de imprimirme por la cara. Los destinos han sido de lo más variopintos (hasta el mismísimo Hilton Hotels), y no, no preguntéis por McDonalds, porque son tan modernos que solo se puede solicitar trabajo on-line... El caso es que desmotiva encontrarse cuando llegas a un sitio a cuatro españoles más rellenando el formulario, y cansa que te digan que el encargado está hoy enfermo, está muy ocupado, yo se la pasaré, o ahora no necesitamos a nadie, pero te llamaremos si ocurriera.

A las dos tenía cita con mi amiguito de aeropuerto, Curro. Me temía que la razón por la que quedaba conmigo fuera la que efectivamente fué: está a punto de desistir. Él, que venía con confianza puesta en su agencia, se encuentra estafado. Al parecer allí en su residencia son como unos treinta, y a nadie le encuentran el trabajo prometido. Le he intentado quitar la idea de la cabeza, pero es difícil cuando no es eres precisamente ejemplo de éxito. Sí que lo soy de persistencia, y es gracias a los ánimos vuestros. He intentado hacer lo mismo yo por él, aunque nuestra despedida al salir del McDonalds me ha sabido a despedida.

Como última batallita del día, me he ido a un JobCentre (los INEM de aquí) a preguntar por algo que he oído de cobrar el paro. Me dicen que utilice los teléfonos que hay allí gratuitos y hable con el personal. HORA Y MEDIA me he tirado con un nota!!! Era funcionario, claro... Y al pobre mío se ve que le corrían patatas fritas por las venas. Tenía que coger aire hasta para decir all right, y era super-desagradable oírle respirar con todo ese trabajo. Hubo un momento (después de que yo preguntara unas 500 veces excuse me que me dijo: "Necesitas un traductor" y yo ni corto ni perezoso le respondí "No. Lo que necesito es que usted pronuncie bien". Finalmente he conseguido una cita (después de, no exagero, unas cien preguntas) para finales de enero.

Y mientras tanto, a seguir improvisando!